Dieta de la Lechuza
 Regurgitados de la Lechuza
Dieta de la Lechuza
en la Mesa de Anafe

Por: Ing. Carlos A. Borrego y Osvaldo Esperon Gonzalez.

Poco antes del crepúsculo la lechuza, que ha pasado todo el día en un refugio ya sea arquitectónico o en una cueva, comienza a despertar y apenas se pone el sol, sale en busca de alimentos. Muchas leyendas injustas se han tejido en torno a esta ave, basadas casi siempre en sus extrañas costumbres y sus peculiares características, pero aunque los gritos espeluznantes que lanza y su fealdad aparente nos asusten, no debemos olvidar que es un ave muy útil a la humanidad por la gran cantidad de roedores que consume.

 Cazadora nocturna

En nuestro país habita Tyto alba furcata, subespecie del orden estrigiforme, predominantemente sedentaria pues emigra raras veces. Vive en Cuba, en Isla de Pinos y en algunos cayos de la costa sur. Anida además en Jamaica, Gran Caimán y Caimán Brac. La subespecie Tyto alba pantricola cría en en el suroeste de Estados Unidos y ha sido visitante accidental en la isla, sin embargo, desde fines del siglo pasado no se ha reportado para Cuba. Tyto alba furcata tiene gris la parte superior del cuerpo, leonado y vermiculado, siendo blanca la parte inferior. Su pico y sus garras son fuertes y curvos, en la cara tiene un disco facial formado por plumas, y los grandes ojos están dirigidos hacia delante, sirviendole perfectamente para sus actividades nocturnas. Su plumaje es fofo con un fleco en el borde de ataque del ala que le permite volar sin hacer ruido, característica ésta que, conjuntamente con el graznido monótono y desagradable que emite cuando vuela, ha provocado más de una teoría oscurantista.

 Disco facial

Según la Mitología Griega, la lechuza simboliza a Palas Ateneas o Minerva, y por esta razón se le consideró dotada de una sabiduría tal, capaz de vaticinar los acontecimientos más funestos y aún en nustros días, muchos interpretan su graznido y su presencia como símbolos de mala suerte. Por este motivo y por ser considerada como comedora de gallinas y otras aves de corral, es que ha sido intensamente perseguida e injustamente aniquilada por los campesinos a todo lo largo de nuestro país, durante mucho tiempo.

 Egagrópilas

Como es característico en las aves estrigiformes, los jugos gástricos de la lechuza apenas digieren los huesos, pelos y pieles más duras, regurgitando todo este material en forma de bolos compactos cuya apariencia y tamaño variable se aprecian en la foto. Estos son conocidos como egagrópilas (pellets) las cuales brindan una posibilidad aprovechable de obtener información muy valiosa sobre el comportamiento de su actividad alimentaria.

Animados por el interés de romper un poco el mito que existe entre los campesino, el cual ha llevado al exterminio de las lechuzas, hemos comenzado a estudiar el nicho trófico de esta ave en la parte occidental del país, con el fin de demostrar la importancia de este estrígido, basándonos en el severo control biológico que ejerce sobre animales tan dañinos a la economía personal y nacional como son las ratas y guayabitos, los cuales son además vectores de multiples enfermedades que afectan al ser humano. Este estudio permitirá además reunir información convincente que permita ser usada para realizar un trabajo comunitario en zonas rurales, donde tradicionalmente se ha perseguido a esta ave para darle muerte.

Con tal propósito hemos comenzado por tomar como zona de trabajo la Mesa de Anafe, una elevación cársica a pocos kilómetros de nuestra localidad cuya formación geológica data del Mioceno Medio. La Sierra de Anafe, como también se le conoce, constituye un ecosistema importante de la región occidental de Cuba, atendiendo a la diversidad de animales que integran su fauna y en ella se encuentra una gran cantidad de accidentes espeleológicos como cuevas, solapas, abrigos rocosos, muchos de las cuales tienen como hospedero a Tyto alba furcata.

Para el muestreo hemos escogido 8 cavidades como estaciones de colecta, situada en la ladera sur de la Sierra y de estas se han recogido anotaciones de observación de la presencia del ave en estos abrigos rocosos y cuevas. Se colectaron las egagrópilas del suelo, debajo de los dormideros del ave, las cuales se analizaron posteriormente, para lo cual, utilizando el método seco que consume menos tiempo, se procedió a desmenuzar una a una con las manos, aliviando así la desventaja de este método, haciendo uso en algunas ocasiones de pinzas pequeñas. Fue muy útil el empleo de una lupa de aumento para identificar el material extraído el cual se clasificó en los siguientes grupos: Ratas, Guayabitos, Aves, Quirópteros y Anfibios. La presencia de insectos y otros componentes (saltamontes y cucarachas) fue despreciable en proporción y por tanto, no reflejada en los datos tabulados.

Para el estudio de dieta no se tuvo en cuenta el material extraído de los residuarios antiguos, de manera que la muestra colectada fue de 473 egagrópilas y el material extraído consistió en 845 presas, correspondietes a 105 Rattus sp., 687 Mus musculus, 23 aves, 17 quirópteros y 13 anfibios. El análisis se hizo para cada una de las 8 estaciones de colecta por separado, llegando a conclusiones particulares en aquellas cuyo tamaño de muestra (egagrópilas) fue mayor que cien.

Resulta curioso el caso particular de unas de las estaciones, "Solapa Alta", en la cual se colectaron 170 egagrópilas y de ninguna de ellas se extrajeron restos de quirópteros, solamente 2 Aves, 4 Anfibios, 35 Ratas y 205 Guayabitos. Esta característica del comportamiento alimentario de la lechuza que se refugia durante el día en la "Solapa Alta" nos hace pensar en la utilización del espacio alimentario por parte del ave y de los quirópteros. Obviamente en el coto de caza del ave no existe disponibilidad de alimento para los murciélagos que más inciden en su dieta, haciendo que los espacios alimentarios correspondientes a depredador y a depredado, no se solapen en el espacio geográfico. Este pudiera ser el caso, por ejemplo, de una llanura desprovista de árboles y arbustos que provean alimento a murciélagos "consumidores estacionarios en la vegetación" o que faciliten la actividad trófica a los "consumidores aéreos en la vegetación", clasificaciones estas utilizadas por el Dr. Gilberto Silva Taboada en su libro Murciélagos de Cuba.


 Gráfico de Dieta Finalmente en este gráfico de pastel que abarca los datos de las 8 estaciones de colecta de la Mesa de Anafe, se observa que la incidencia de múridos (ratas y guayabitos) en la dieta de esta ave es del orden del 93.7%, con una mayor representación de guayabitos que de ratas. Teniendo en cuenta los daños causados por estos roedores al ser humano, es que resalta la importancia ecológica de la Lechuza, más aún cuando se sabe que tanto el género Rattus como el género Mus fueron introducidos por el hombre, provenientes del Viejo Mundo y al ser especies introducidas, no cuentan con sus propios enemigos naturales en el país, papel que ha venido a desarrollar la lechuza, siendo uno de los pocos y más eficientes adversarios con que cuentan estos nocivos roedores.

Por otra parte, ninguno de los restos de aves hallados en las egagrópilas correspondían a aves de corral, aunque no le hemos dado suficiente peso a este criterio por considerar el tamaño de la muestra de aves, muy pequeño para arribar a opiniones concluyentes. Según esperamos, el análisis de las aves que componen la dieta de Tyto alba, será el objetivo de futuros trabajos. Por el momento, hemos profundizado para esta zona de trabajo, en las distintas especies de Murciélagos Incidentes en la Dieta de la Lechuza.


¿ Alguna pregunta o sugerencia ? - Carlos A. Borrego / e-mail: cborrego@cemmar.com.cu
 Volver al salto anterior  Ir arriba  Ir a la Home Page